La dependencia de la IA plantea preguntas sobre derechos digitales que van más allá de la privacidad y la protección de datos. El derecho a interactuar con la tecnología sin volverse dependiente de ella, el derecho a un diseño transparente y el derecho a apoyo accesible cuando se desarrolla la dependencia están emergiendo como temas fundamentales de derechos digitales.

El derecho a un diseño no manipulador

Los usuarios deberían tener el derecho a interactuar con IA que no esté deliberadamente diseñada para ser adictiva. Esto significa transparencia sobre las técnicas de optimización de interacción y límites en los patrones de diseño manipuladores.

El derecho al consentimiento informado

Los términos de servicio actuales de la IA rara vez divulgan elementos de diseño adictivo. Un consentimiento informado significativo requeriría la divulgación de técnicas de optimización de interacción, datos sobre tasas de dependencia e información clara sobre cómo la IA está diseñada para fomentar el uso continuado.

El derecho a controles efectivos

Los usuarios deberían tener acceso a herramientas genuinas de gestión de uso — no solo funciones opcionales que son fáciles de anular, sino controles significativos que ayuden a los usuarios a mantener los límites que han elegido.

El derecho al apoyo

Cuando se desarrolla dependencia de la IA, los usuarios deberían tener acceso a recursos de apoyo. Esto podría incluir investigación financiada por las empresas de IA, recursos de apoyo accesibles y plataformas que asuman la responsabilidad de conectar a los usuarios en dificultades con ayuda.

Incidencia y acción

Los derechos digitales en la era de la IA requieren incidencia activa de usuarios, investigadores y responsables políticos. Comprender estos derechos es el primer paso para garantizar que sean reconocidos y protegidos.

Ejerce tu derecho a entender tu uso de la IA. Nuestra autoevaluación apoya la autoconciencia informada.