La presentación fue excelente. Todos lo dijeron. Pero tú conoces la verdad: la IA escribió la mayor parte. Los elogios se sienten vacíos porque el trabajo no es realmente tuyo.

La pregunta de la autoría

Cuando la IA escribe tus correos, pule tus informes, genera tus ideas y estructura tus presentaciones — ¿qué queda que sea genuinamente tuyo? La incomodidad no es irracional.

La espiral de erosión de habilidades

El síndrome del impostor clásico viene de subestimar tus capacidades. El síndrome IA es diferente — viene de notar con precisión que tus capacidades se están atrofiando. Cuanto más hace la IA por ti, menos puedes hacer sin ella.

Reconstruir la autoría

Usa la IA como herramienta, no como escritor fantasma. Redacta primero, luego refina con IA. Genera tus propias ideas, luego usa la IA para expandirlas. Cuando el trabajo es genuinamente tuyo, los elogios se sienten diferente.