La IA puede generar rostros perfectos, cuerpos perfectos y estándares de belleza imposibles con un clic. Cuando pasas horas mirando imágenes IA de personas "perfectas", tu propio reflejo empieza a parecer insuficiente.
La inundación de perfección
Las redes sociales ya bombardeaban con imágenes filtradas. La IA va más allá — crea personas que no existen, con rasgos que ningún humano tiene. Los estándares se vuelven literalmente inhumanos.
Buscar validación de la IA
Algunos usuarios piden a chatbots que evalúen su apariencia. La IA siempre responde positivamente. Pero esta imagen validada por IA es tan artificial como la belleza generada con la que se compara.
Recalibrar la percepción
Pasa menos tiempo con imágenes generadas por IA y más con personas reales. Tu percepción de lo "normal" se recalibra cuando tus puntos de referencia son humanos.